La flora vaginal balanceada está constituida por bacterias que habitan en la vagina con un pH ácido que se ubica entre 3,5 y 4,5. Estas bacterias controlan los patógenos, impidiendo su proliferación y, en consecuencia, la aparición de infecciones que pueden dar origen a molestos síntomas como cambios en el flujo, mal olor, picazón o irritación.

Cualquier desequilibrio en este ecosistema propicia una infección, de ahí la importancia de cuidar la higiene íntima y regular pH vaginal.

Si experimentas este tipo de molestias es normal que te preguntes “¿qué hacer si tengo una infección vaginal?” Las infecciones no solo afectan tu bienestar, sino que también pueden impactar en tu estado de ánimo y tu vida sexual, por lo que atenderlas de forma oportuna es imprescindible para volver a disfrutar de tu salud íntima lo antes posible.

Por eso, en Durex te explicamos qué hacer si vaginitis y cómo prevenirla.

Tipos de infección vaginal

La infección vaginal o vaginitis puede deberse a la presencia de bacterias, hongos o parásitos que causan distintos síntomas. Por eso, para saber qué hacer si tienes vaginitis lo primero será saber cuál es el patógeno implicado.

Vaginosis bacteriana

Se trata del tipo más frecuente, aproximadamente entre 40 % a 50 % de los casos de infecciones vaginales se deben a una vaginosis bacteriana.

Se caracteriza por síntomas como la modificación del color y del olor de la secreción vaginal, que pasa a ser blanco-grisácea y maloliente, picor y dolor durante las relaciones sexuales o al orinar. Pero la infección vaginal también puede cursar asintomática.

La vaginosis bacteriana se produce por un desequilibrio en la flora normal de la vagina, constituida sobre todo por lactobacilos. Una disminución de su población y un aumento del pH permite que las bacterias presentes se multipliquen causando la infección.

En nuestro artículo Vaginosis bacteriana: casusas, síntomas y qué hacer, te explicamos con detalle todo sobre esta condición y su tratamiento.  

Candidiasis vaginal

La candidiasis vaginal la provoca el hongo Candida albicans, que prolifera cuando la flora vaginal se encuentra desequilibrada.

Son factores de riesgo el consumo de antibióticos o medicamentos inmunosupresores, que disminuyen la flora vaginal saludable, el aumento en los niveles de estrógenos, como en el embarazo o en tratamientos hormonales, la diabetes o el sistema inmunitario debilitado. No se considera enfermedad de transmisión sexual, pero se asocia a actividad sexual regular.

Entre los síntomas destaca la secreción vaginal blanquecina y con aspecto de requesón, irritación e intenso picor.Si quieres conocer más acerca de esta infección por hongos, no dejes de leer nuestro artículo Candidiasis vaginal: síntomas y tratamiento.

Tricomoniasis

Esta condición de se debe al contagio del Trichomonas vaginalis, un protozoo parásito que se transmite por vía sexual. Provoca secreción vaginal amarillo-verdosa de aspecto espumoso y mal olor. También aparecen signos como picor, ardor, enrojecimiento o dolor en los genitales y al orinar o mantener relaciones.

Al tratarse de una ETS, esta condición puede prevenirse con el uso de preservativo. En el artículo Tricomoniasis: contagio, síntomas, tratamiento te explicamos lo que necesitas saber acerca de esta infección.

Qué hacer si tengo una infección vaginal

Si te preguntas qué hacer si tienes vaginitis, candidiasis vaginal u otro tipo de infección íntima, a continuación te damos las recomendaciones esenciales para evitar que la situación se agrave:  

Visita al ginecólogo

El tratamiento de las infecciones vaginales varía dependiendo del patógeno causante de la infección y la única forma de saber cuál tenemos es acudir al médico. Es especialmente importante ir al ginecólogo si presentas estas señales:

  • Es la primera vez presentas síntomas.
  • Fiebre
  • Dolor pélvico fuerte.
  • Has padecido otras infecciones en el mismo año.
  • Estás embarazada.
  • No estás segura de que se trate de una infección íntima.
  • No mejoras a pesar del tratamiento.

No te apliques duchas vaginales

Salvo en casos prescritos por el médico, las duchas vaginales no se recomiendan pues eliminan la flora vaginal normal, lo que propicia infecciones.

La vagina no requiere de este tipo de lavados a profundidad sino, por el contrario, del establecimiento de una rutina de higiene íntima con productos adecuados y respetuosos con esta zona.

Lava la zona íntima con productos indicados para ello

Evita el uso de jabones corporales y utiliza en su lugar un gel íntimo que contribuya al equilibrio del pH vaginal, ayude a mejorar los síntomas, limpie y calme las molestias. Es conveniente además que sea hipoalergénico y sin colorantes añadidos.

Iniciar y mantener una rutina de higiene íntima con productos adecuados es clave para favorecer un pH balanceado y mantener tu flora vaginal en equilibrio, lo que te ayudará a prevenir futuras infecciones vaginales y otras molestias íntimas.

No uses desodorantes o talcos vaginales

Los desodorantes pueden causar irritación y modificar el pH vaginal, lo que facilita las infecciones y provoca picor y escozor, al igual que los talcos.

En general, la aplicación de productos perfumados no indicados para la zona íntima en el área vaginal está desaconsejada.

Si tienes el período, evita el uso de tampones

El tampón puede empeorar los procesos infecciosos, sobre todo si no se cambia con la frecuencia adecuada. En él se acumula sangre en la que pueden proliferar bacterias.

Si tienes una infección vaginal y te encuentras con el período, lo mejor es optar por compresas.

Consejos para evitar una infección vaginal

Una vez hayas acudido al ginecólogo, lo siguiente es adoptar una serie de pautas para evitar la recurrencia, además de seguir el tratamiento.

  • Mantén la higiene intima diaria utilizando productos adecuados para el uso vaginal. A la hora de ir al baño, es importante limpiarse siempre de delante hacia atrás y secar bien la zona para evitar la acumulación de humedad que dé origen a la proliferación de hongos.
  • Evita el uso de duchas, desodorantes vaginales y productos perfumados que alteran el pH vaginal, propiciando las vaginosis bacterianas. El ginecólogo te indicará qué hacer si tienes vaginitis y si necesitas aplicarte un producto especial.
  • Utiliza siempre condones para evitar el contagio de enfermedades de transmisión sexual, como la tricomoniasis, y reducir las reinfecciones por contacto con fluidos que las favorecen. El semen tiene un pH más alcalino y puede alterar el de la vagina.
  •  Ponte ropa interior de algodón porque este tejido permite la transpiración, evitando acumular humedad, que propicia las infecciones.
  • No abuses del uso de salva slips. No son más higiénicos y sí favorecen la humedad.
  • Durante la menstruación, cambia las compresas o los tampones con frecuencia.
  • No tomes antibióticos sin receta médica porque desequilibran la microflora vaginal, ya que también actúan contra las bacterias saludables.

Fuentes:

  • BMJ, Vaginitis (2018)
  • NHS, Bacterial vaginosis (2017)
  • Trichomoniasis (2018)
  • Centre for Disease Control, Bacterial Vaginosis-CDC Fact Sheet (2016)
  • Vaginal Candidiasis (2017)
  • Trichomoniasis: Fact Sheet (2017)
  • Wilson, J. (2004) Managing recurrent bacterial vaginosis, Sexually Transmitted Infections, 80: 8-11.
  • Sobel, JD. (2017) Vulvovaginal candidosis, Lancet, 369: 1961-71
  • Bupa (2019) Common vaginal infections