Sexo anal: lo que necesitas saber

sexo anal lo que necesitas saber

El sexo anal es para muchos uno de los mayores tabúes en la intimidad. Sin embargo, cada vez son más las parejas que se animan a probarlo, pero para garantizar una experiencia agradable es básico tener en cuenta algunas recomendaciones esenciales.

¿Quieres dar el paso? Entonces lee con atención, porque en este artículo compartimos contigo lo que tienes que saber para que el sexo anal sea esa experiencia placentera que siempre has querido.

Empieza despacio

Hay miles de terminaciones nerviosas dentro y alrededor del ano que pueden proporcionarte un máximo placer. La mayoría de estas terminaciones se concentran alrededor de la parte inicial y externa del recto.

No importa si se trata de tu primera vez o si ya lo has probado anteriormente, en cualquier caso es imprescindible prepararse para el sexo anal pues, como seguramente ya sabes, esta zona no lubrica por sí misma y es básico favorecer una dilatación apropiada.

Para ayudarte a empezar, asegúrate de que estás totalmente relajada. Como el canal anal está muy apretado, el músculo tiene que estar relajado para permitir que algo pase a través de él. 

Una vez relajada, haz que tu pareja empiece introduciéndote un dedo o un juguete sexual fino para familiarizarte con la sensación.

Utiliza siempre lubricante

A diferencia de la vagina, el ano no puede autolubricarse de forma natural y, por lo tanto, necesitarás aplicar un lubricante íntimo para hacer que el sexo anal sea lo más placentero posible.

Pero en ocasiones no basta con hacerlo una sola vez. Si durante la penetración anal la zona se seca y no se vuelve a lubricar, pueden presentarse molestias o desgarres en la zona. Por eso, si tenéis que hacer varias pausas para volver a lubricar el área no te preocupes, ya que al hacer esto os aseguráis de que todo va bien. 

¡Protégete!

El mayor riesgo del sexo anal es el contagio de enfermedades de trasmisión sexual como la clamidia, la gonorrea o el VIH. Cualquier infección que puedas contraer vaginal u oralmente también puede entrar por el ano. Como el tejido anal es incapaz de producir lubricación, es más probable que se produzcan pequeños desgarros durante el sexo lo que permite que las bacterias entren a tu cuerpo más fácilmente.

Para ayudar a disminuir la posibilidad de contraer una ETS mientras disfrutas con tu pareja, usa siempre el condón. Recuerda que el preservativo es el único método anticonceptivo que puede prevenir el contagio de enfermedades de transmisión sexual.

Evita una infección vaginal

Es muy importante que cuando experimentes con el sexo anal no permitas que tu pareja te penetre vaginalmente después de haberlo hecho analmente. En el recto pueden quedar residuos fecales que, al entrar en contacto con la mucosa vaginal, pueden dar lugar a una infección.

Si decidís concluir el encuentro con penetración vaginal, es básico que él se retire el preservativo que habéis usado previamente y coloquéis uno nuevo. En el caso de que hayáis decidido hacerlo sin protección (algo que no se recomienda en el sexo ocasional), él deberá lavar bien su pene antes de penetrarte vaginalmente.

Cuida tu dieta

Aunque parezca sorprendente, lo que comes puede influir en el placer que recibes durante un encuentro anal. La fibra es básica para favorecer el tránsito intestinal, ayudándote a tener evacuaciones frecuentes.

Si no tienes suficiente fibra en tu dieta, puede que tengas dificultades para ir al baño, lo que puede causar tensión muscular y molestias en la zona que te impedirán disfrutar de un buen sexo anal. Introduce en tu dieta diaria frutas y verduras frescas, así como cereales integrales, que te ayudarán a sentirte más liviana y dispuesta para este tipo de encuentros.

Como ves, el sexo anal no tiene por qué ser un tabú. Siguiendo estos consejos conseguiréis una experiencia placentera en la que ambos podréis disfrutar de un encuentro diferente e inolvidable.

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