Las relaciones sexuales anales se han practicado desde la antigüedad, pero también es cierto que han sido consideradas, en general, un tabú hasta casi la actualidad. Por suerte, hoy en día es un tipo de práctica sexual de la que cada vez se puede hablar más y son más las parejas que se animan o, por lo menos, se interesan por probar esta opción. Si es nuestro deseo y el de nuestra pareja, conviene informarse primero y tener en cuenta algunas precauciones para conseguir un sexo anal satisfactorio. Además, es recomendable utilizar algún producto lubricante que facilite la penetración y así lograr una experiencia segura y placentera para ambos. En este artículo hablamos en detalle de por qué es importante el uso del lubricante para el sexo anal.

Consejos para el sexo anal

Si estás pensando en practicar este tipo de sexo por primera vez o ya lo has probado y te interesa tener más información sobre el tema, estos son los principales consejos a tener en cuenta para que la relación de sexo anal resulte placentera. Además, en este enlace tienes más  recomendaciones sobre lo que necesitas saber del sexo anal.

  • Usa siempre un condón, desde el inicio hasta el final de la relación.
  • Comienza la penetración poco a poco.
  • Utiliza un lubricante adecuado.
  • Evita pasar del ano a la vagina para no arrastrar bacterias de la zona anal a la vaginal, puesto que esto puede provocar una infección.
  • Cuida tu dieta, pues si existen problemas de estreñimiento y la zona está más contraída, es probable que el sexo anal sea más molesto.

¿El sexo anal es seguro?

Al igual que con otras prácticas sexuales, en el sexo anal se corren ciertos riesgos como, por ejemplo, el contagio de enfermedades de transmisión sexual o ETS. Para minimizarlos la recomendación es utilizar el condón del principio al final de la relación. Hay que tener en cuenta que la piel de la zona anal y de la rectal puede ser sensible, con lo que durante el sexo podrían llegar a producirse fisuras o desgarros, lo que puede facilitar la transmisión de ETS, como la gonorrea, la hepatitis A, B o C o el virus de la inmunodeficiencia humana o VIH. Hay que tener en cuenta que en las relaciones sexuales anales puede exisir un mayor riesgo de transmisión del VIH, comparándolas con las relaciones por vía vaginal u oral (1). También puede aumentar el riesgo de contraer algunos parásitos como las giardias, que se propagan mediante el contacto con restos fecales y son una causa de diarrea. Por eso hay que insistir en el uso del condón desde el inicio de la relación anal hasta su término. El condón, por lo tanto, es el elemento que no puede faltar para garantizar la seguridad (1).

Uso del lubricante en el sexo anal

A diferencia de los órganos genitales, la zona anal puede no segregar fluidos lubricantes. Esto hace que la penetración por esta vía pueda resultar algo más difícil y que incluso llegue a doler. Por eso, para evitar sentir molestias se recomienda utilizar un lubricante (2).

No es extraño que haya que aplicarlo más de una vez, ya que la zona puede secarse durante la relación. En este caso es mejor volver a utilizar el lubricante y no forzar, pues es entonces cuando aumentaría el riesgo de sufrir una fisura o un desgarro, además de molestias. Por lo tanto, no hay ningún problema si hay que parar y repetir la aplicación. Al contrario, es la mejor opción para prevenir daños, molestias y transmisiones de ETS y, de esta forma, disfrutar realmente del sexo. Recuerda que hay que empezar poco a poco para que la musculatura de la zona anal se vaya dilatando lo suficiente como para permitir una penetración placentera.

¿Cómo usar el lubricante en el sexo anal?

El lubricante se aplica en la zona anal antes de la penetración con el pene erecto o el juguete sexual.

¿Qué lubricante uso para el sexo anal?

Para aprovechar los beneficios del uso del lubricante en el sexo anal hay que escoger uno adecuado para este tipo de práctica, pues hay lubricantes de varios tipos y no todos se adaptan igual al sexo anal. Distinguimos entre los de base acuosa y los de silicona y estas son sus diferencias:

Lubricantes con base acuosa para el sexo anal

Están compuestos principalmente por agua, son muy fáciles de aplicar y ayudan a conseguir un deslizamiento placentero. Su problema en el sexo anal es que, al tener base de agua, la piel los absorbe con rapidez, por lo que será necesario repetir la aplicación varias veces para poder finalizar bien la relación.

Sexo anal con lubricantes de silicona

Al contrario que los de base acuosa, estos lubricantes sí son adecuados para el sexo anal. Esto se debe a que duran mucho más gracias a su espesor, que les permite mantenerse sobre las zonas de aplicación sin absorberse tan rápido como los lubricantes a base de agua. Además, son compatibles con los condones. Por eso, a la hora de practicar sexo anal la recomendación es escoger un lubricante de silicona.

 

Fuentes:

(1) Relaciones sexuales anales y el riesgo de VIH O, CDC.gov, Disponible en: https://www.cdc.gov/hiv/spanish/pdf/risk/cdc-hiv-anal-sex-spanish.pdf

(2) Sexo anal: recomendaciones para una práctica segura y placentera, Clue, Disponible en: https://helloclue.com/es/articulos/sexo/sexo-anal-recomendaciones-para-una-practica-segura-y-placentera

¡No te pares ahora!

Obtén 30% de descuento con el código BLOG30 ahora

BLOG30

*compra minima 25€. Válido hasta el 31.12.2021.