Virus del papiloma humano (VPH): contagio, síntomas, tratamiento y prevención

papiloma humano en mujeres

Hay una enfermedad de transmisión sexual que es la responsable de 70% de los casos se cáncer cervicouterino[1] y que también pueden producir cáncer en el pene o la garganta ¿lo sabías? Esa enfermedad es el virus del papiloma humano o VPH y si eres sexualmente activo y no estás consciente de los riesgos que su contagio puede implicar para tu salud y tu futuro, entonces es importante que sigas leyendo este artículo.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, más de 290 millones de mujeres a nivel mundial tienen actualmente esta infección[2], lo que hace que el virus de papiloma humano sea una de las ETS más comunes y frecuentes

Aunque hay más de 100 tipos de VPH, algunos son altamente riesgosos, pudiendo acabar en cáncer cervical, por eso es importante saber cómo se contagia, los síntomas y el tratamiento de este virus. Pero, especialmente, es importante que sepas cómo prevenir el virus del papiloma humano y cuál es la forma adecuada de protegerte para reducir los riesgos de contagio.

¿Qué es el virus del papiloma humano?

El virus del papiloma humano o VPH por sus siglas, es la enfermedad de transmisión sexual más frecuente. Según la Academia Española de Dermatología y Venereología, el VPH afecta a 1 de cada 4 adolescentes en España.[3]

Existen muchos tipos de virus de papiloma humano y alrededor de unos 40 afectan a la zona genital, la boca o la garganta. Varios de ellos pueden provocar la aparición de verrugas en los genitales o algunos tipos de cáncer, por lo que es importante distinguir entre los tipos para entenderla gravedad que implica su contagio.

VPH de bajo riesgo

Los tipos 6 y 11 pueden causar las verrugas genitales. Estas pequeñas verrugas son altamente infecciosas y afectan nuestra vida sexual, aunque raramente causan complicaciones graves, por ello se considera que su contagio implica un bajo riesgo para la salud. 

VPH de alto riesgo

Al menos hay 14 tipos de VHP que pueden acabar en cáncer, sin embargo, la mayoría de los casos suelen ser ocasionados por los tipos 16 y 18. Comúnmente, el VPH de alto riesgo es la causa de cáncer cervical o de cuello uterino en la mujer, aunque también puede ocasionar cáncer vaginal, en el pene, el ano, la garganta y la boca.

La infección por el virus del papiloma humano no tiene cura, pero es posible tomar muchas medidas para evitar que afecte tu salud y genere complicaciones importantes. 

¿Cómo se contagia el VPH?

El VPH se contagia mediante el sexo vaginal, anal y oral sin protección con alguien que tiene el virus. Si la persona está infectada o tiene verrugas genitales, también se puede contagiar a través del contacto manual o el simple roce de los genitales, sin necesidad de que haya eyaculación o penetración. Tanto los hombres como las mujeres pueden contraerlo y transmitirlo sin darse cuenta.

¿Cuáles son los síntomas y las consecuencias del VPH?

El VPH no suele presentar síntomas, sin embargo, cuando presenta señales lo común es la aparición de verrugas en el aparato genital o en la zona perianal, estas verrugas son benignas e incómodas. Si detectas la presencia de verrugas en tus genitales, es importante que acudas a un urólogo o a un ginecólogo para una revisión completa que permita diagnosticar si se trata de VPH.

En el caso de las chicas los chequeos ginecológicos y la realización de citologías vaginales periódicas es fundamental, pues el cáncer cervical se puede prevenir al detectar cambios en las células de esta zona. La prueba de Papanicolaou o citología vaginal sirve para detectar estas células anormales en el cuello uterino, ayudando al especialista a identificar una aparición prematura.

¿Cómo se trata el virus del papiloma humano?

No existe aún tratamiento para el VPH. Sin embargo, y especialmente en el caso de los tipos de bajo riesgo, la mayoría de las veces el propio cuerpo se encarga de combatir el virus sin mayores consecuencias para tu salud. 

A pesar de ello, tener VPH sin saberlo y mantener sexo sin protección es la razón por la que esta ETS es una de las más comunes, y es que el contagio resulta muy simple pues la mayoría de las personas no saben que sufren de virus de papiloma humano. Por esta razón, se aconseja utilizar condón en todos los encuentros sexuales vaginales y anales, y no mantener relaciones sexuales cuando se detectan verrugas genitales. 

¿Existe una prueba para detectar el VPH? 

La citología vaginal o Papanicolau, forma parte del examen rutinario ginecológico y es la prueba más habitual que se realiza para determinar si hay cambios en las células del cuello uterino. Si el resultado de tu citología vaginal es anormal, puede que necesites más exámenes para determinar si hay presencia de VPH, en esos casos tu ginecólogo podrá solicitar una prueba de VPH o podrá realizarse junto con la citología vaginal como parte del examen rutinario. 

El hecho de que la prueba resulte positiva para VPH no indica necesariamente que tengas cáncer en el cuello uterino, pero podría señalar que es posible desarrollar la enfermedad en un futuro. Por eso, es muy importante seguir las recomendaciones de tu médico y hacerte los chequeos ginecológicos con la frecuencia que el especialista te indique. 

¿Cómo prevenir el VPH?

Actualmente hay vacunas que pueden prevenir los tipos de VPH de alto riesgo y aquellos que causan verrugas genitales. Se recomienda que tanto niñas como niños de 11 a 12 años se vacunen contra esta enfermedad para estar protegidos antes de dar inicio a la etapa de actividad sexual. Igualmente, es recomendable que las mujeres de hasta 26 años y los hombres de hasta 21 años que no se hayan vacunado en el pasado lo hagan. Puedes acudir a tu médico de cabecera para informarte mejor sobre la vacunación contra el VPH.

Si has superado la edad para vacunarte, es importante que tengas en cuenta que no existe un método 100% efectivo para prevenir el contagio de VPH salvo la abstinencia sexual. Si eres sexualmente activo, el condón es el único método anticonceptivo para disminuir el riesgo de contagio y deberás usarlo siempre en cada relación sexual y durante todo el encuentro para aumentar la posibilidad de protección. Recuerda que el condón solo protege las áreas que cubre.

El preservativo puede ayudar a prevenir las infecciones de transmisión sexual, pero para ello es importante saber cómo usar el condón de forma apropiada  y saber lo que es importante evitar hacer para que  el preservativo no se rompa y quedemos expuestos durante el sexo. Otros métodos anticonceptivos, como la píldora, los parches o los espermicidas no pueden prevenir el contagio de una ETS.

Además, es oportuno recordar que las citologías vaginales regulares son la mejor forma de controlar la posible aparición de cáncer cervical, por eso en el caso de las chicas es recomendable visitar al ginecólogo periódicamente.

Recuerda siempre consultar con un médico si tienes dudas. Y no olvides hablar abierta y honestamente con tu pareja si sufres esta enfermedad incluso si no presentas síntomas.

 

[1] Organización Mundial de la Salud

[2] World Health Organization, Sexually transmitted infections (STIs) Fact Sheet

[3] Nota de prensa de la AEDV, 8 de agosto de 2016

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