La zona íntima femenina destaca por presentar unas características muy peculiares. Son las que hacen que su cuidado e higiene tenga que ser mucho más delicado que otras partes del cuerpo. Para conseguir una buena higiene íntima es muy importante tener precaución a la hora de lavar la zona genital y protegerla de posibles irritaciones o infecciones, que, además de generar molestias, pueden llegar a convertirse en problemas crónicos. Por este motivo, en el siguiente artículo vamos a explicarte algunos consejos para cuidar la higiene íntima de esta zona tan sensible que va a necesitar toda tu atención.

Características de la zona íntima

La zona íntima se caracteriza por ser mucosa, carecer de olor y poseer abundantes células de descamación, así como un número reducido y específico de microorganismos. Su pH, que es la medida de acidez o de alcalinidad de un medio, es óptimo cuando los valores oscilan entre 3,5 y 4,5 y resulta fundamental que se mantenga siempre entre estos valores porque son los que garantizan la supervivencia de la flora bacteriana vaginal, que es beneficiosa, por ser la principal encargada en mantener y proteger la salud de la vagina. Así, si el pH aumenta por encima de los valores que se consideran normales, puede existir el riesgo de infección.(1) Estas infecciones pueden estar causadas tanto por bacterias como por hongos. Para evitar este tipo de problemas es muy importante mantener una higiene minuciosa de la zona. Para conseguirlo, tenemos la posibilidad de recurrir a productos específicos para el cuidado vaginal. Ten en cuenta que cualquier descuido higiénico podría llegar a afectar a la salud de tu vagina.

Consejos para cuidar tu higiene íntima

A continuación te explicamos algunas de las medidas que se recomiendan seguir para mantener sana tu zona íntima, pero recuerda que si sientes molestias que no remiten a pesar de seguir estos consejos, la recomendación es acudir a tu médico de confianza. (2)

Usa produtos específicos para tu zona íntima

Al tratarse de una zona tan delicada, es muy importante que recurras a un jabón específico y exclusivo para la zona íntima. Es importante buscar jabones que no irriten, no resequen ni alteren de ningún modo su pH. Si usas estos productos de la forma correcta, podrás mantener tu salud íntima a la vez que puedes ayudar a prevenir infecciones o, como mínimo, molestias vaginales. Pero muchas personas piensan que el jabón corporal que se usa para la ducha en el día a día es una buena opción también para la zona, ya que es neutro. Sin embargo, como hemos comentado antes, hay que recordar que el pH vaginal oscila entre 3,5 y 4,5.  El vulvar es un poco menos ácido, pero es que el pH de la piel que recubre todo nuestro cuerpo es casi neutro, encontrándose en torno a 6. Por esta razón la diferencia entre los pH desaconseja utilizar un mismo producto para todo el cuerpo.

No hagas duchas vaginales

Este es otro error que cometen algunas personas porque, aparentemente, aplicar agua en la zona de la vagina puede parecer una buena e inocua solución para mantener una correcta higiene diaria. Sin embargo, las duchas vaginales no son para nada recomendables. Esto se debe a que producen un desequilibrio en el interior de la vagina que puede desembocar en la aparición de molestias e infecciones. E incluso en el caso de existir ya una infección, la acción del chorro de agua ascendente podría agravarla.(2)

Evita lavar la zona íntima con esponjas

Se aconseja evitar el uso de esponjas para lavarse esta zona. La razón es que estos materiales acaban por convertirse en acúmulos de bacterias que, además, no van a ser fáciles de eliminar. Por ello, la recomendación es lavar la zona directamente con la mano. De esta forma, además de bacterias potencialmente peligrosas, también se evitan roces o irritaciones por el contacto con esponjas de texturas poco delicadas.(2)

Cuida tu higiene íntima durante la menstruación

Durante los días que se corresponden con el período menstrual, el pH de nuestra zona íntima se va a ver afectado. Así, la menstruación viene acompañada de una disminución de la acidez, lo que permite que se constituya un ambiente ideal para que se desarrollen infecciones de todo tipo. Por eso, si es muy importante la higiene siempre, en esos días se vuelve fundamental. Para evitar alteraciones es recomendable que cambies tus compresas, toallas higiénicas, tampones o la copa menstrual cada 4 o, como mucho, 6 horas. Es la mejor forma de estar protegida ante infecciones o irritaciones. (2)

Usa ropa interior de algodón

Es muy importante utilizar una ropa interior que absorba la humedad y favorezca la ventilación de esta zona. Por eso el algodón es el material ideal para fabricar las prendas de ropa interior. Es la mejor opción para mantener una buena higiene íntima todos los días. (2) 

 

 

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