¿El embarazo puede afectar a mi salud íntima?

El embarazo puede ser un período lleno de cambios para el cuerpo y la mente de la mujer. Por ejemplo, al pensar en la gestación lo primero que suele imaginarse es el crecimiento de la barriga. Sin embargo, hay otros cambios menos visibles y más sutiles que tienen gran importancia, ya que pueden repercutir en la salud de la embarazada y de su bebé. Algunos de estos cambios se producen en la zona íntima, así que para evitar problemas y complicaciones hay que mantener un buen cuidado de la zona genital.

Muchas mujeres se preguntan “¿cómo afecta el embarazo a mi salud íntima?”. Lo descubrimos en el siguiente artículo, en el que podrás conocer algunos de los cambios más importantes que pueden afectar a tu salud íntima durante esta etapa tan especial.

¿Cómo afecta el embarazo a mi salud íntima?

A continuación vamos a repasar los cambios más significativos que pueden afectar a tu salud vaginal durante el embarazo. Es importante conocer qué es lo que sucede en tu cuerpo para saber qué es normal y así poder adelantarte a las posibles complicaciones. (1)

 Aumento del flujo vaginal

Uno de los cambios más notables que experimentarás durante tu embarazo es el aumento considerable del flujo vaginal. Se relaciona con el incremento de los niveles de estrógenos y de progesterona característicos de estos meses. La secreción que encontrarás durante el embarazo suele ser fina, de un color blanquecino y de un aspecto lechoso, pero puede volverse más espesa a medida que se aproxima la fecha probable del parto. Desprende un olor suave, aunque más perceptible que el flujo vaginal previo a la gestación.

 Mayor riesgo de contraer infecciones

Si bien el aumento del flujo es normal, en ocasiones puede indicar la existencia de una infección vaginal, que también se vuelven más comunes durante el embarazo. La explicación está en los cambios hormonales típicos de este período. Como modifican el equilibrio del pH vaginal, aumenta el riesgo de contraer infecciones. Así, las infecciones vaginales más comunes durante el embarazo son:

  • Infecciones por hongos: durante el embarazo las secreciones vaginales contienen más azúcares, lo que facilita la proliferación de algunos hongos, como las cándidas. La candidiasis puede manifestarse con picor genital, secreción de aspecto similar al requesón y ardor vaginal. Acude a tu médico si sientes alguna de estas molestias, ya que aparte de padecer tú el problema, también puedes transmitir la infección al bebé durante el parto.
  • Vaginosis bacteriana: es la infección vaginal más común durante el embarazo (2). Se relaciona con el desequilibrio que se produce en la flora vaginal entre las bacterias que se consideran beneficiosas y las que pueden ser patógenas. Es importante ponerse en manos del médico, ya que las consecuencias de esta enfermedad incluyen el parto prematuro, el bajo peso al nacer o incluso el aborto espontáneo. Sus síntomas son el flujo vaginal de olor desagradable, ardor al orinar y un ligero picor en la zona genital.

Mayor hinchazón vaginal

Durante el embarazo aumenta el flujo sanguíneo significativamente, lo que, unido al incremento de la presión en la zona genital, lleva a que sientas los labios vaginales hinchados. También es posible que, debido a esta situación, percibas un incremento del deseo sexual y de la excitación. Este es uno de los cambios en la salud íntima a causa del embarazo que más sorprende a algunas mujeres. Además, este flujo sanguíneo más abundante y la acción de las hormonas acostumbran a oscurecer la piel de la vulva, los pezones y, en general, de toda la zona genital, que va a adquirir un tono más oscuro e incluso azulado que desaparecerá después del parto. Ten en cuenta que, en ocasiones, la inflamación vaginal indica una infección. Así, si en tu caso se acompaña de enrojecimiento, ardor o picazón, la recomendación es acudir al médico.

 Varices vulvares

Al igual que las varices que se forman en las piernas, el aumento del volumen sanguíneo y la dificultad del retorno venoso pueden llevar a la aparición de venas varicosas en la zona vulvar, que pueden resultar muy molestas. Para aliviarlas se recomienda aplicar compresas frías o agua fría con el chorro de la ducha, elevar las caderas cuando se esté tumbada, masajear desde los tobillos hasta las caderas o utilizar una prenda de compresión específica para este problema y para el embarazo. Lo normal es que las venas varicosas vulvares desaparezcan después del parto.

¿Puedo tener relaciones sexuales durante el embarazo?

La respuesta es sí, por supuesto, puedes tener relaciones sexuales durante todo el embarazo, siempre que el ginecólogo o la matrona no te lo hayan desaconsejado por algún problema específico de salud. Eso sí, ten en cuenta que tendrás que adaptar las posturas para estar cómoda y que puedes notar cambios en tu deseo sexual. Para algunas mujeres se incrementa, mientras que para otras disminuye. En cualquier caso, se recomienda evitar riesgos y tomar precauciones, como el uso del condón. De esta forma reducirás la posibilidad de contraer una infección de transmisión sexual o ETS, que podría tener como consecuencia problemas graves de salud para ti y para tu bebé. (3)

 

Fuentes

(1) How pregnancy affects vaginal health, Healthline, Disponible en: https://www.healthline.com/health/vaginal-health/how-pregnancy-affects-vaginal-health

(2) ¿Qué infecciones pueden afectar el embarazo?, NIH, Disponible en: https://espanol.nichd.nih.gov/salud/temas/pregnancy/informacion/infecciones

(3) Embarazo semana a semana, Mayo clinic, Disponible en: https://www.mayoclinic.org/es-es/healthy-lifestyle/pregnancy-week-by-week/in-depth/sex-during-pregnancy/art-20045318

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