4 datos sobre el VIH que te sorprenderán

datos sobre el VIH

El VIH o virus de la inmunodeficiencia humana, es un virus que provoca la destrucción progresiva del sistema inmunitario. Aunque puede controlarse con un tratamiento, una vez que la persona tiene VIH el virus permanecerá en el cuerpo.

En las últimas décadas ha habido un enorme progreso en el desarrollo de pruebas para la detección y el tratamiento de esta condición. A pesar de ello, muchas personas ignoran algunos datos sobre el VIH que son básicos para incrementar nuestro conocimiento acerca de esta enfermedad y para saber cómo protegernos de su contagio.

Sigue leyendo y descubre algunos hechos interesantes acerca del virus de inmunodeficiencia humana.

1. El VIH no solo afecta a los hombres homosexuales y a los consumidores de drogas

Todavía existen estereotipos en torno al VIH que hacen que muchas personas piensen que solo los hombres que mantienen relaciones sexuales con hombres y las personas que se inyectan drogas son propensos a contagiarse.

Este pensamiento es errado, pues el virus no elige entre diferentes personas en función de su orientación sexual. Cualquier persona que tenga relaciones sexuales sin protección, es decir sin usar el condón de forma adecuada, puede correr el riesgo de contraer el VIH, así como otras infecciones de transmisión sexual.

Este riesgo se incrementa especialmente entre quienes mantienen relaciones sexuales con distintas parejas ocasionales sin usar el preservativo. Basta un único encuentro sexual sin protección con alguien infectado para contraer el virus, y esto puede ocurrir tanto entre homosexuales como entre heterosexuales.

2. El VIH se transmite a través de formas muy específicas

Todavía existen muchos mitos acerca de cómo se transmite el VIH, con conceptos erróneos comunes que incluyen que el VIH puede transmitirse a través de la saliva, los estornudos o la tos.

Nada de esto es cierto. De hecho, el VIH solo puede transmitirse a través de los siguientes fluidos corporales:

  • El líquido preseminal.
  • El semen.
  • Los fluidos rectales.
  • Los fluidos vaginales.
  • La sangre.
  • La leche materna.

El virus presente en cualquiera de los fluidos mencionados anteriormente tiene que entrar en contacto con una membrana mucosa, como la que se encuentra dentro de la boca, la vagina o el ano, para que el contagio se produzca. También puede transmitirse cuando los fluidos infectados entran en contacto con una herida abierta o con el torrente sanguíneo, mediante el uso de jeringas infectadas o a través de una trasfusión con sangre infectada.

Aunque el VIH puede transmitirse durante el embarazo, casi todos los bebés nacidos de mujeres seropositivas en países como el Reino Unido han dado negativo si la madre ha recibido apoyo durante el embarazo.

Es importante tener muy claro que no contraes el VIH al abrazar o besar a una persona infectada, tampoco al compartir baños o toallas, en las piscinas, asientos de inodoro o por compartir tazas, platos o cubiertos. Del mismo modo, el VIH no se transmite a través de las picaduras de insectos.

3.Si son tratadas, las personas con VIH pueden vivir una vida larga

Aunque actualmente no existe cura para el VIH, los pacientes que son sometidos a un tratamiento antirretroviral (TAR) pueden ver reducido el nivel de VIH en la sangre y prevenir o retrasar el desarrollo del síndrome de inmunodeficiencia adquirida o SIDA.

La mayoría de las personas con VIH que se benefician de este tratamiento, viven más tiempo y tienen mejor salud que si no los hubieran usado. Muchos pacientes que reciben el tratamiento antirretroviral tienen lo que se conoce como «carga viral indetectable», lo que significa que el tratamiento ha reducido el virus a un nivel tan bajo que es muy poco probable que se transmita a otra persona.

La detección precoz del VIH es clave para garantizar un tratamiento exitoso y reducir al mínimo el impacto de esta condición.

4. Es posible recibir tratamiento para prevenir la infección por VIH

El PrEP, o Profilaxis Pre exposición, es un tratamiento empleado para prevenir el contagio de VIH en personas que no cuentan con la enfermedad pero que han estado en una situación de riesgo en la que se cree han podido quedar expuestas al virus. Consiste en la administración de un medicamento en pastillas durante las primeras 72 horas tras el contacto de riesgo para reducir la posibilidad de contraer la infección.

El tratamiento se prolongará durante el tiempo que el especialista considere necesario y vendrá acompañado de exámenes posteriores para descartar efectivamente la presencia de VIH. La prevención de la infección mediante el uso de este tipo de medicamentos, así como la promoción del uso de preservativos, podría ayudar a reducir significativamente la infección y la transmisión del VIH en todo el mundo.

Los mejores consejos para disfrutar del sexo seguro

El uso del condón, tanto el masculino como el femenino, es el único método anticonceptivo que puede protegernos contra las infecciones de transmisión sexual, incluido el VIH. No olvides que esta enfermedad y otras ETS también pueden transmitirse a través del sexo oral.

Si crees que has podido estar expuesto al VIH, es importante acudir a un centro de atención sanitaria en las primeras horas tras el contacto de riesgo.

Del mismo modo, si eres una persona sexualmente activa y cuentas con múltiples parejas, es altamente recomendable que utilices el preservativo en todos tus encuentros sexuales y que te examines anualmente para descartar la presencia de esta enfermedad.

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