Cuando hablamos de anticonceptivos femeninos, existe una enorme cantidad de información a tener en cuenta. El mejor anticonceptivo femenino depende completamente de tu cuerpo y tus necesidades, y por suerte, existen muchos tipos diferentes totalmente disponibles entre los que elegir. Estas opciones varían desde preservativos lubricados pensados en ella, como los condones Durex Naturals, hasta anticonceptivos hormonales, como la píldora.

Tanto si buscas más información sobre los tipos de anticonceptivos hormonales o si estás intentando decidir cuál es el preservativo para ti, respondemos a todas tus preguntas en nuestra guía de anticonceptivos femeninos.

¿Cómo funcionan los anticonceptivos femeninos?

Los anticonceptivos femeninos pueden funcionar de diferentes formas dependiendo del tipo que elijas.

Los anticonceptivos hormonales, como la píldora o el dispositivo intrauterino DIU, contienen hormonas para evitar el embarazo, normalmente hacen esto impidiendo que el cuerpo ovule.

En el caso del DIU, el mismo se coloca dentro de la vagina y gradualmente libera estrógenos y progestágeno al torrente sanguíneo lo que impide la liberación de un óvulo. Este tipo de anticonceptivo se coloca en la vagina durante 21 días y se retira para un descanso de siete días.

La píldora es también un método anticonceptivo hormonal popular. Existen diferentes variedades, pero en todos los casos es importante recordar tomarla cada día y de la forma adecuada para potenciar su efectividad. Antes de elegir el método anticonceptivo hormonal, es importante que acudas a tu ginecólogo para una revisión, el especialista podrá sugerirte la mejor alternativa según tu caso.

Estos tipos de anticoncepción contienen hormonas que pueden causar otros efectos secundarios, de forma que habla con tu médico antes de decidir usar un anticonceptivo hormonal. Y, aunque estos métodos evitan el embarazo, no te protegen de las enfermedades de transmisión sexual (ETS), por lo que siguie siendo recomendable usar un preservativo durante el acto sexual.

Por otro lado encontramos los anticonceptivos no hormonales o de barrera, que  funcionan de forma diferente a los hormonales, pero también evitan el embarazo. Se conocen como métodos de barrera porque evitan que el esperma llegue al óvulo y lo fecunde, este es el caso de los condones tanto femeninos como masculinos.

Es importante destacar que el preservativo es el único método que previene las ETS, con una eficacia de entre 80 y 90% si son usados de forma adecuada (1).

Los preservativos como anticonceptivo femenino

Uno de los métodos anticonceptivos más efectivos es el preservativo con 98% de efectividad si se utiliza de forma adecuada y en todo el acto sexual (2). ¡Y no solo pueden llevarlos los hombres! Existen también preservativos femeninos, que pueden ser insertados en la vagina antes del sexo.

Para aquellas personas que busquen una forma de anticoncepción no hormonal que pueda proporcionar protección contra las ETS y evitar el embarazo, los condones podrían ser una solución sencilla.

Y la buena noticia es que también existen preservativos masculinos que han sido diseñados pensando en las mujeres, como es el caso se los condones Durex Naturals, recubiertos con un lubricante a base de agua, hecho en un 98 % con ingredientes de origen natural, lo que hace que este tipo de preservativo sea un método anticonceptivo ideal si deseas una opción no hormonal.

condones con lubricante natural
Cumple con la normativa de productos sanitarios 

¡La marcha atrás no es un método efectivo!

Es importante tener en cuenta que cuando se trata de protegerte contra un embarazo no deseado, la marcha atrás nunca es una opción efectiva. Por un lado el líquido preseminal puede contener espermatozoides, lo que implica que, aunque haya una retirada a tiempo existe un riesgo de embarazo.

Por otro lado, dependerías del control de tu pareja y, en este caso, conviene no correr riesgos, especialmente cuando existen una variedad de métodos de barrera y hormonales que ofrecen una elevada efectividad.

Además, la marcha atrás tampoco ayuda a prevenir ETS, por lo que correrías doble riesgo al optar por esta alternativa.

Fuentes:

  • Eaton EF, Hoesley CJ. Barrier Methods for Human Immunodeficiency Virus Prevention. Infect Dis Clin N Am 2014; 28: 585–599.
  • Trussell J. Contraceptive failure in the United States. Contraception. 2011 May 1;83(5):397-404.

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