No cabe duda de que el embarazo es un momento lleno de cambios, tanto físicos como emocionales. Pero quizá no sepas que también se van a producir muchos cambios que pueden afectar a tu deseo sexual y al placer que obtienes del sexo.

Aunque quizá ya no puedas tomarte una copa de vino, la buena noticia es que, si estás teniendo un embarazo saludable, no hay motivo por el cual no puedas seguir disfrutando del sexo durante el embarazo si es lo que deseas.

Si estás embarazada y has estado sintiéndote con más ganas de lo normal, o si tu pareja embarazada te está prestando más atención últimamente, en este artículo te explicamos por qué y todo lo que debes tener en cuenta para disfrutar del sexo en el embarazo.

Caliente y embarazada: la culpa es de las hormonas

Cuando llegamos a la pubertad, la glándula pituitaria que está en el cerebro indica al cuerpo que empiece a producir hormonas sexuales. Estas hormonas ayudan a las mujeres a ovular y a menstruar, y nos da el deseo de tener sexo. De forma que, la culpa de que tengamos más o menos ganas de sexo durante el embarazo es, principalmente, de las hormonas.

El cuerpo aumenta la cantidad de progesterona y estrógenos durante las primeras etapas del embarazo. El aumento de estas hormonas ayuda a incrementar la cantidad de flujo sanguíneo al útero y la lubricación de la vagina. Estas poderosas hormonas también incrementan la sensibilidad en los pechos y los pezones.

Cómo puede el embarazo afectar al deseo sexual

Estas mismas hormonas y sus cambios afectan a cómo sentimos el sexo y cuánto lo deseamos. En general, ya que todos somos diferentes, la mayoría de las mujeres embarazadas se sienten muy cansadas en el primer trimestre y sufren náuseas y distintas molestias, lo que significa que el sexo no está en su lista de prioridades.

Pero el segundo trimestre a veces llega con un aumento de energía y puede que te sientas mucho más excitada. Así, a medida que tu vientre aumenta de tamaño, también puede hacerlo tu libido.

No hay dos embarazos iguales, de forma que incluso si no te sentiste así en tu primer embarazo, es posible que descubras un fuerte deseo en el siguiente. O es posible que tu cuerpo tome otra dirección completamente diferente en el segundo trimestre, una que te lleva directamente a la nevera, ¡y no al dormitorio!

Posturas sexuales durante el embarazo

Pero si el caso es que estás lista para disfrutar al máximo el sexo durante el embarazo, aquí tienes algunas posturas sexuales cómodas en esta etapa que os darán a ti y a tu pareja libertad para jugar:

Cuchara

Esta postura, además de placentera, permite que tu barriga tenga el soporte adecuado durante la penetración. Tú y tu pareja podéis abrazaros mirando en la misma dirección mientras tu pareja te penetra por detrás.

La vaquera

Esta posición es genial porque te permite controlar el ritmo y profundidad de la penetración, y no pone ningún peso en tu vientre. Consiste en que tu pareja se acueste boca arriba mientras tú lo cabalgas, marcando el ritmo del encuentro y garantizando el disfrute de ambos.

Misionero renovado 

El crecimiento progresivo del vientre en el embarazo hace que, con el paso de las semanas, no sea posible realizar el misionero clásico. Pero nadie dice que no sea posible darle la vuelta, para conseguirlo puedes acostarte dejando las zona genital en el borde de la cama, de manera que tu pareja, de pie, pueda penetrarte. Unos cojines pueden ser los aliados ideales no solo para elevarte un poco, sino también para reducir cualquier posible presión en la zona lumbar.

Los beneficios del sexo durante el embarazo

Ya sabemos que el sexo es bueno y tiene muchos beneficios, mentales y físicos, pero además tener sexo durante el embarazo tiene algunas ventajas.

Además de ser una forma genial de mostrar algo de amor por la nueva forma de tu cuerpo y disfrutar de los cambios que se producen en él, es un momento excelente para explorar, ya que quizá quieras probar nuevas posturas sexuales durante el embarazo. Y aunque es posible que te sea difícil asimilar los cambios que se están produciendo en tu cuerpo, otros pueden encontrar tu cuerpo increíble y precioso, con sus curvas en las caderas, pecho y estómago.

Además del aumento normal de las hormonas que nos hacen sentir bien y de ser una forma fantástica de crear vínculos con tu pareja, el sexo también puede ayudar a prepararte para el parto. Si tu pareja tiene pene, su semen contiene prostaglandinas, que pueden ayudar a tu útero a desarrollarse y también pueden ayudar a iniciar el parto.

Recuerda que siempre es bueno que te comuniques claramente con tu pareja y le expliques cómo te sientes exactamente sobre el sexo durante el embarazo. Esto permitirá que unáis vuestras mentes, además de vuestros cuerpos.

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