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La primera vez

Pasito a pasito

En general, la primera vez despierta algunos temores. Los más habituales son si la penetración dolerá, si la mujer sangrará, si el sexo cambiará la relación de pareja o si se estará a la altura.

Si mantienes una relación de confianza con tu pareja, sin presiones ni inseguridades, es más probable que disfrutes con tu primera vez. Comunícate, comparte tus miedos y preocupaciones y pon límites ("Me apetece irme a la cama contigo pero solo si tomamos precauciones") y todo saldrá bien. Cuanto más conozcas a tu pareja, menos probable será que salgas corriendo una vez que hayáis rematado la faena: si alguien no está dispuesto a esperar significa que quizá solo busca una cosa, aunque diga que te quiere.

Los preliminares, como el sexo oral o jugar con la vagina, prepararán vuestros cuerpos para que disfrutéis de la penetración. Cuando la mujer se excita, la vagina se lubrica y los músculos se relajan, facilitando la entrada del pene. Si a un chico le preocupa eyacular demasiado deprisa, si lo hace en los preliminares podrá durar más al penetrar a su pareja (aunque antes de ponerse el preservativo deberá lavarse bien las manos si quedan restos de semen).

Que sea la primera vez no significa que no exista la posibilidad de un embarazo o de contraer una infección de transmisión sexual (ITS), por lo que hay que utilizar un preservativo nuevo cada vez que haya una penetración. La responsabilidad es tanto del hombre como de la mujer: es mejor tener dos preservativos que uno solo. Si eres chico y te preocupa cómo te sentirás con un preservativo, pruébalo antes para acostumbrarte a la sensación. Encontrarás modelos de distintos tamaños: solo tienes que elegir el que mejor se adapte a ti.  

"La confianza mutua, el afecto y el respeto harán que la pérdida de tu virginidad sea un recuerdo maravilloso."

Tomaos las cosas con calma. La primera vez puede que sea mejor que la mujer se ponga encima del hombre para que sea ella quien marque el ritmo. El cuerpo femenino necesita su tiempo para abrirse y acomodar el pene, por lo que hay que evitar los movimientos rápidos y las penetraciones profundas, al menos de momento. Si os movéis con lentitud y suavidad evitaréis las molestias y el sangrado.

Los lubricantes pueden iros bien, aunque si la vulva está completamente seca quiere decir que la mujer no está preparada. Aunque ya hayáis entrado en materia, si es el caso no dudes en decirle a tu pareja que no te apetece seguir. Piensa que la primera vez se recuerda toda la vida. La confianza mutua, el afecto y el respeto harán que la pérdida de tu virginidad sea un recuerdo maravilloso.