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Cincuenta sombras de placer

Sexo alternativo

Mientras que a unos les sobra y les basta con el sexo convencional –las cuatro cosas básicas–, otros sienten curiosidad por las prácticas alternativas, desde los disfraces y el bondage, hasta el sexo anal, por nombrar solo algunas.


No hay nada malo en el sexo alternativo, y nadie es quien para juzgar a otro por sus fantasías. Aun así, tómatelo con calma a la hora de compartir tus deseos. Si te atraen los azotes, dile a tu pareja que te dé uno en las nalgas (suele ser más fácil en el fragor de la batalla), para ver cómo reacciona. Si lo que te gusta es el bondage, para ir abriendo boca pídele que te ate mientras estáis en materia. Y si el látex te pone a cien, enséñale algún modelito por Internet y pregúntale si le gusta.

"La literatura erótica es otra forma infalible de comunicar tus deseos de una forma más sutil."

La literatura erótica es otra forma infalible de comunicar tus deseos de una forma más sutil. Cómprale un libro sugerente que hable de la práctica que más te ponga y pídele que te enseñe o te lea en voz alta los fragmentos que más le hayan gustado (si es que hay alguno).

En cambio, si crees que tu pareja no se anda con chiquitas, lo mejor es ir al grano. Pregúntale si le gustaría probar algo nuevo y cuéntale tus preferencias. Si escuchas sus deseos, sin juzgar, y te planteas convertir sus sueños en realidad (siempre y cuando te apetezcan a ti también), es más probable que obtengas una respuesta positiva a tus propias inclinaciones.

Antes de poner en práctica cualquier forma de BDSM (bondage, dominación, sadismo y masoquismo), por inofensiva que sea, acordad entre ambos una palabra de seguridad. Tiene que ser una palabra que no suela decirse en la cama (a veces un "no" y un "para, para" forman parte del juego sexual). Hay quien opta por los colores del semáforo: "rojo" para pedir a la pareja que pare, "ámbar" para que desacelere y "verde" para que vaya a por todas.

Los juegos sexuales tienen que ser seguros, sanos y consensuados. Por tanto, es importante informarse bien sobre las pautas de seguridad (encontrarás información de casi todas las prácticas sexuales en Internet), no hacer nada si la pareja ha tomado alcohol o drogas, y llegar hasta donde queráis ambos.

Si el sexo anal es tu debilidad, sé generoso con el lubricante, tómatelo con calma y procura que sea siempre seguro. Resulta placentero tanto para hombres como para mujeres, siempre y cuando ambos estén convencidos de llevarlo a la práctica. Así que ya lo sabes: si te apetece probar cosas nuevas, no te cortes.

Los juegos sexuales son una opción fantástica para reavivar la relación y favorecen la intimidad, la aceptación y la confianza. Para hacer realidad tus fantasías lo más importante es que no te precipites y hagas las cosas bien.