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¿Repetimos?

Todo sobre el orgasmo

 

El orgasmo es la forma que tiene el cuerpo de recompensarnos por la actividad sexual. No obstante, si no duermes bien, no estás en forma, comes mal, bebes alcohol, fumas o tomas drogas, puedes tener dificultades para llegar al clímax. Un cuerpo sano implica orgasmos sanos.

Otros aspectos que pueden influir en la dificultad de llegar al clímax son que aún no te sientas a punto para mantener relaciones sexuales, el temor a un embarazo (consulta nuestra guía de anticonceptivos) o alguna experiencia traumática que hayas tenido en el pasado. Si te identificas con algunos de estos puntos, consulta con tu médico de cabecera, que te orientará al respecto.

Aunque no estés a punto para llegar al orgasmo con una pareja, es completamente posible (y mucho más fácil) hacerlo a solas. Cuanto mejor conozcas tu cuerpo, más fácil te resultará llegar al orgasmo con tu pareja.

"Cuerpo sano, orgasmo sano."

Las cuatro fases del orgasmo

1) Excitación

La sangre se acumula en los labios, los pezones y los órganos sexuales. Los genitales aumentan de tamaño y se oscurecen, y experimentan hormigueo. Las mujeres empiezan a lubricar y los hombres liberan líquido preseminal, mientras que el pulso y la respiración se aceleran y las mejillas se sonrojan.

Si no lubricas, los lubricantes Durex pueden echarte un cable para que la cosa vaya más fluida, ya que proporcionan la humedad necesaria para disfrutar de los preliminares y a poner el cuerpo a tono. 
 
2) Meseta

En la mujer, la parte superior de la vagina se abre y el útero se desplaza para recibir el esperma. La sangre se acumula en el pecho y endurece los pezones e hincha las mamas. El clítoris retrocede hacia el hueso púbico y el capuchón (como el prepucio en el hombre) se abre para descubrir su interior. En el hombre, el esfínter uretral (el orificio de la parte central del glande) se contrae para evitar el paso de la orina y los músculos de la base del pene empiezan a latir. Los testículos se endurecen.
 
3) Clímax

El hombre eyacula y los músculos vaginales de la mujer se contraen y realizan movimientos espasmódicos (en intervalos de 0,8 segundos), el ritmo cardíaco y la respiración se aceleran y el ano experimenta espasmos. Tras el clímax, el clítoris y el glande pueden quedar muy sensibles e incluso llegar a doler si se estimulan de nuevo.
 
4) Resolución

Tras el orgasmo, el cuerpo se relaja y recupera la normalidad. Muchos hombres (y también muchas mujeres) se duermen o se siente la necesidad de abrazarse.