Volver a Leer

Anatomía femenina

Aprende a amar tu cuerpo

Cuanto mejor conozcas tu cuerpo, más disfrutarás en tus relaciones sexuales. Seguro que ya has explorado tu cuerpo con los dedos, pero cuando lo conozcas con más detalle obtendrás mucho más placer.


El monte de Venus


El pubis está cubierto de vello (o a veces no...) y suele pasarse por alto en las relaciones sexuales. Sin embargo, si se ahueca la mano en torno al pubis no solo se favorece la estimulación del clítoris sino que, con cierta presión, se puede retirar el capuchón clitoriano (el equivalente femenino del prepucio) para que esta parte tan sensible quede expuesta.


El clítoris


El clítoris, el núcleo de la sexualidad femenina, está formado por numerosas terminaciones nerviosas y responde a la estimulación adecuada aumentando de tamaño, un comportamiento similar al del pene en los hombres. El tamaño, la forma y la sensibilidad del clítoris dependen mucho de cada mujer, y por eso es mejor comenzar a explorarlo con delicadeza.
Si una mujer no siente nada al acariciarle el clítoris, prueba a deslizarle el capuchón hacia atrás con la lengua o la mano y verás qué cambio. Una vez expuesto, tocálo con cuidado; una mujer poco receptiva puede reaccionar de manera totalmente distinta a la estimulación del clítoris.


La vagina


A menudo el punto neurálgico de la actividad sexual, la vagina es un canal que se estira cuando la mujer está excitada para acomodar los dedos o el pene. A diferencia del clítoris, no es especialmente sensible, aunque a algunas mujeres la estimulación del punto G les proporciona placer. El cérvix o cuello del útero, en la parte superior de la vagina, también es una zona erógena para algunas mujeres, pero no todas, por lo que hay que obrar con precaución.

La vagina se lubrica durante la excitación, aunque algunas mujeres necesitan lubricación adicional, sobre todo si el miembro de su pareja es muy grande o mantienen una actividad sexual intensa.

"La práctica habitual de los ejercicios de Kegel mantiene la vagina en forma."

El tono muscular depende de cada mujer, pero todas pueden mejorar su potencial orgásmico si hacen trabajar los músculos de Kegel, ya que de esta forma se potencia el flujo sanguíneo en la zona y la fuerza y el control musculares.

Los ejercicios de Kegel se pueden realizar con bolas chinas, conos vaginales, aparatos que ejercen presión en la vagina y tonificadores de pulsos eléctricos (parecidos a los cinturones para tonificar el abdomen) que emiten sutiles corrientes eléctricas indoloras para movilizar los músculos. Si has pensado en comprar alguno de estos artilugios, infórmate bien acerca de los fabricantes que ofrecen más garantías de seguridad.


Otra forma de practicar los ejercicios de Kegel consiste en introducirse los dedos en la vagina, contraer los músculos hasta que empiecen a apretar el dedo y descontraerlos, realizando diez repeticiones. La práctica habitual de los ejercicios de Kegel mantiene la vagina en forma.