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Esta noche no me apetece

Cuando la libido no va a la par

El desequilibrio de la libido o deseo sexual dentro de la pareja es uno de los problemas que plantean más preguntas en los consultorios de revistas y páginas web. Encontrar a alguien compatible en los planos práctico y emocional ya resulta bastante complicado. Por ello a veces se dejan de lado las diferencias de deseo sexual entre ambos, aunque esto tiene solución.

La necesidad de mantener relaciones sexuales obedece a distintas razones: falta de cariño, reafirmación del atractivo, búsqueda de atención, distracción, alivio del estrés o sencillamente necesidad de tener un orgasmo. Todas ellas son válidas y, de hecho, puede que un lunes tengas una necesidad y, el viernes, otra muy distinta. No obstante, si ambos sabéis lo qué buscáis en la relación os resultará más fácil que el deseo sexual vaya a la par.

Si tu pareja necesita desestresarse, un masaje puede ser una buena alternativa para los dos. Si lo que busca es un orgasmo, hay un montón de formas de complacer a un hombre o una mujer sin necesidad de llegar a la penetración. Si el objetivo es la necesidad de cariño, a veces basta con acurrucarse juntos en el sofá, mientras que la necesidad de reafirmar el atractivo puede solventarse con algunos cumplidos.

"La comunicación y la honestidad son la clave para limar asperezas."

Ante la negativa de ir a la cama es fácil es pensar que ya no le gustas a la pareja, pero lo más probable es que no tenga nada que ver contigo. El estrés, la depresión, algunos medicamentos, las drogas y un estilo de vida poco saludable son solo algunos de los motivos que pueden ocasionar la falta de deseo.  Puede que hayas perdido atractivo para tu pareja, pero lo más probable es que el desinterés obedezca a otras causas, y la empatía y el cariño siempre son mejores que las muestras de necesidad o inseguridad.

Los medios de comunicación representan a un hombre insaciable y a una mujer más reticente, pero en realidad los hombres no siempre están dispuestos. La comunicación y la honestidad son la clave para limar asperezas. Sin embargo, si el problema persiste no dudes en consultar con tu médico.

Está demostrado que la masturbación aumenta el deseo sexual, por lo que si notas que la cosa decae sin ningún motivo, relaja tensiones a solas para volver a poner toda la carne en el asador la próxima vez que estés con tu pareja.

Mucha gente pierde el interés por la vida sexual a medida que la relación avanza, cuando los ataques de lujuria del comienzo son cosa del pasado. Aun así, hay muchas formas de recuperar el romanticismo y la pasión, y cuanto antes abordes el problema, antes volverás a encaminar la vida sexual para que sea como al principio.